Publicado en Capsulandia.com 07-Febrero-2026

Redacción capsulandia

Las cápsulas de café entran en la gran liga del reciclaje europeo

A partir de agosto de 2026, las cápsulas de café dejarán definitivamente de ocupar un espacio ambiguo dentro de la normativa ambiental europea. Con la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Envases y Residuos de Envases, estos productos pasarán a considerarse oficialmente envases, con todas las obligaciones que ello implica en materia de recogida, selección y reciclaje.

Durante años, las cápsulas han sido uno de los residuos más complejos de gestionar. Su reducido tamaño, la mezcla de materiales y la presencia de restos orgánicos han dificultado su integración en los sistemas tradicionales de reciclaje. El nuevo marco normativo europeo pretende poner fin a esta situación y obligar a la industria a asumir un papel más activo.

Un cambio normativo que afecta a toda la cadena

El reglamento establece que, a partir de 2026, fabricantes y marcas deberán garantizar que sus cápsulas puedan ser gestionadas dentro de los circuitos oficiales de reciclaje. Esto incluye no solo el material del envase, sino también la separación y tratamiento del poso de café que contienen.

El objetivo marcado por la Unión Europea es claro: avanzar hacia un sistema más homogéneo y eficiente que permita que, de aquí a 2030, incluso productos complejos como las cápsulas de café sean plenamente reciclables.

No existe una cápsula estándar

Uno de los grandes retos es la diversidad de formatos presentes en el mercado. Actualmente conviven cápsulas de aluminio, plástico, bioplásticos compostables y estructuras multicapa, cada una con necesidades de tratamiento distintas.

El aluminio parte con cierta ventaja. En países como Italia ya existen sistemas consolidados de recogida a través de puntos de venta, y se están probando soluciones que permiten su recogida domiciliaria con separación posterior en plantas especializadas.

España: avances desiguales, pero reales

En España, el reciclaje de cápsulas avanza de forma más heterogénea. Varias marcas han impulsado sistemas de recogida selectiva mediante contenedores específicos en tiendas, oficinas y establecimientos colaboradores. Sin embargo, su implantación todavía no es uniforme en todo el territorio.

Las cápsulas compostables representan otra vía de avance. Cuando cumplen los requisitos técnicos, pueden gestionarse junto con la fracción orgánica, permitiendo recuperar tanto el envase como el residuo de café. Eso sí, su eficacia depende en gran medida de la existencia de sistemas de recogida y tratamiento adecuados.

Un proceso que no será inmediato

Aunque el reglamento europeo marca un antes y un después, su aplicación práctica no será automática. Cada país deberá adaptar su legislación nacional y definir directrices claras para que el sistema funcione de forma eficaz.

Hasta que ese proceso se complete, la gestión de las cápsulas de café seguirá dependiendo, en gran medida, de las normas locales y de las iniciativas impulsadas por fabricantes y operadores del sector.